AIT BEN HADDOU, LA KASBAH MÁS FOTOGÉNICA DE MARRUECOS

La kasbah de Ait Ben Haddou es un poblado fortificado que se encuentra en un excelente estado de conservación gracias fundamentalmente al mundo del cine. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, entre sus muros se han rodado decenas de películas desde los años 50 del pasado siglo, entre ellas Lawrence de Arabia, La Joya del Nilo, Jesús de Nazaret o Gladiator.

 

CÓMO LLEGAR A AIT BEN HADDOU:

Desde Marrakech hay 4 horas por carretera, lo que hace que sea una excursión algo cansada para hacerla en un solo día. Aún así, si no dispones de mucho tiempo Civitatis hace visitas de ida y vuelta en una excursión a Ait Ben Haddou y Ouarzazate. Es una excursión muy intensa, con más de 8 horas de bus para solo 3 horas de visitas, pero los lugares a visitar son muy interesantes.

Si dispones de más tiempo, recomiendo hacer noche en la cercana ciudad de Ouarzazate, que también tiene una kasbah muy interesante, además del Museo del Cine. Desde allí tan solo hay 30 kilómetros hasta Ait Ben Haddou.

Ouarzazate dispone de un pequeño aeropuerto. Aunque apenas hay vuelos desde Europa, se puede hacer escala en Marrakech o Casablanca. Si aún no conoces Marrakech, te recomiendo que leas Marrakech para fotógrafos, qué ver en un día.

A la entrada a la parte antigua hay guías locales que te enseñan la kasbah por precios muy razonables

 

CUANDO IR A AIT BEN HADDOU:

Evitando el caluroso verano, cualquier momento es bueno entre octubre y abril. Para tomar buenas fotografías es importante visitarlo a primera hora del día, tanto por la luz como por la calma y poca afluencia de turistas en sus calles. A partir de las 12:00h. comienzan a llegar buses con cientos de personas que inundan sus calles.

 

Vista panorámica desde el mirador de la carretera

 

QUÉ VER Y QUÉ HACER EN AIT BEN HADDOU:

La primera parada interesante está en la carretera que llega desde Ouarzazate, a 1 kilómetro de la kasbah., donde hay una sensacional panorámica con magnífica luz a primera hora del día. Se aprecia una zona de huertas con tonos verdes que contrasta con el marrón anaranjado de los muros de adobe de Ait Ben Haddou.

Una vez llegas al pueblo, hay que parar en el Hotel La Kasbah, y desde allí continuar caminando en dirección al río. En esta zona hay una panorámica magnífica, con una de las calles del pueblo nuevo en primer plano, y el Ksar de Ait Ben Haddou al fondo.

Desde una de las calles que bajan al río se consiguen fotografías muy atractivas

Al pie del río también se consiguen muy buenas fotografías. Si el río lleva agua, un bien escaso en la zona, es necesario cruzarlo por un puente peatonal hacia el lado izquierdo. Si la corriente no es muy fuerte se puede atravesar por una fila de sacos con piedras. A veces hay niños que te ayudan a cruzar al otro lado por una propina.

 

Cuando el río lleva agua los niños te ayudan a cruzar
Vista del Ksar Ait Ben Haddou a los pies del río

 

Dentro de la kasbah merece la pena perderse entre sus callejuelas e ir descubriendo sus rincones más interesantes. Está repleto de pequeñas tiendas de artesanías y recuerdos, y alguna de las pocas familias que habitan en esta parte del pueblo viejo te permiten visitar sus casas.

En lo alto del Ksar hay una pequeña fortaleza desde donde hay muy buenas vistas sobre el valle y los picos del Gran Atlas.

 

Las callejuelas de Ait Ben Haddou están repletas de tiendas de artesanías
Vista hacia el Atlas, desde la parte alta del Ksar

 

ROPA Y EQUIPO FOTOGRÁFICO RECOMENDADOS:

Ait Ben Haddou se encuentra en un valle muy cálido, donde el sol pega fuerte y las temperaturas son muy elevadas en verano. Es recomendable llevar protección solar y ropa fresca, además de una botella de agua para subir hasta arriba. La subida a la parte alta no es especialmente dura, pero con calor hay personas que llegan fatigadas.

Por esto es recomendable también llevar calzado cómodo, ya que hay varios tramos de escaleras y de zonas pedregosas e inestables.

Si vas con tiempo y llegas muy temprano o al atardecer, es interesante llevar un trípode. Un teleobjetivo versatil que te permita hacer buenas panorámicas con gran angular, y un poco de zoom para captar algunos detalles sería lo más apropiado. Yo siempre recomiendo un 18-55mm o un 24-70mm en full frame.

 

Algunas personas te permiten visitar su vivienda. A esta mujer le hice un retrato en su cocina, y un año después le llevé su foto revelada. Le hizo muchísima ilusión… ¡y a mi también!

 

ENLACES INTERESANTES:

Turismo Marruecos

Viaje fotográfico a Marruecos. De Marrakech a las dunas de Merzouga.

 




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